CONCLUSIÓN
Estamos demostrado lo que parecía imposible: que lo alternativo es productivo; que lo ecológico es rentable; que los proyectos con estrategias sostenibles de largo plazo son más sabios y productivos que los proyectos depredadores de corto plazo. Hemos demostrado que el amor a la naturaleza, la responsabilidad social, la autenticidad cultural son condiciones ineludibles para construir un país más hermoso, justo, solidario y productivo.
Es importante destacar, que esto se ha logrado a pesar de haber atravesado en los últimos años la peor crisis económica, social y política del país. Además cabe resaltar los escasos medios materiales con los que se contaba y el reto de ser pioneros en este tipo de propuestas en el Ecuador.
Todo lo expuesto anteriormente demuestra que Alándaluz ha hecho honor a su lema:
Un Abrazo Apasionado a la Vida. |